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miércoles, 30 de diciembre de 2009

Me traslaaaado





¡Holaaaa!

Pues sí, aunque lo parezca no se trata de un nuevo blog puesto que he transferido todas las entradas anteriores de "Ghibril Whisper". Pero he etiquetado las entradas y he creado un nuevo diseño de portada renovando así mi perfil y algunos contenidos.
El blog seguirá siendo un poco egocéntrico. Hablaré de mis "Paranoias Oníricas" pero además me centraré en mis pasiones: Cine, Moda, Música, Cultura japonesa y Astronomía. Intentaré comentar los libros, películas, series, artistas o diferentes sitios de interés que vaya descubriendo.

¿Por qué se llama este sitio Currículum Vitae? Bueno, creo que la vida es algo más que estudiar y adquirir experiencia profesional. Lo importante al fin y al cabo es agrupar estas experiencias con las que te da la vida. Leyendo las diferentes entradas del blog desde 2006 me doy cuenta de que he madurado, de que ya no soy la "Ghibril" de antes y que lo que verdaderamente me ha ayudado a ser más paciente y menos caprichosa han sido las alegrías y los palos de la vida. Y no solo eso, el tener un interés hambriento por conocer todo lo posible me hace comenzar con ganas este año y, sobre todo, este blog.

Junto a éste ando desarrollando uno dedicado, especialmente, a la cultura japonesa. Me centraré sobre todo en otra de mis actuales pasiones: las series de ficción niponas.

Bienvenidos de nuevo a los que me leían y los que quizás me lean ahora. Espero que os gusten mis idas de olla y mis pasiones.

La vida son dos días y ahora que podemos darla a conocer a mucha más gente a través de la red no desaprovechemos la oportunidad. ¡El mundo está deseando conocer nuevos encuentros humanos y culturales comunes!

¡FELIZ 2010 A TODOS!

martes, 3 de noviembre de 2009

Feliz aniversario



Hace un año las cosas eran distintas. Conocí sensaciones que no había experimentado jamás, sensaciones que me ayudaron a ser un poquito más yo. Sensaciones que han alimentado mi orgullo.

Aspiro el aire de noviembre. Aquí es frío y húmedo.

Hoy he conocido a dos fantasmas en el tren. Sólo podía verlos si cerraba los ojos. Ellos me contaban que se aparecen sólo cuando se intenta recordar. No he sentido miedo. He notado la melancolía y un burbujeo que se expandía fulgurante desde mi vientre hacia todo mi ser acabando en un hondo suspiro. Es entonces cuando he abierto los ojos a la realidad y me he topado con el miedo de lo incierto, de lo que está por llegar.

Cuando salí del tren miré al cielo. Había luna llena, neblinosa a causa de la humedad del cielo que pide llorar y no puede.

Hace un año me replanteé muchas cosas. Pero aún no sé quién soy ni qué quiero. Quiero quedarme con mis fantasmas, cerrar los ojos y adentrarme en sueños de delicioso sabor a fresa.

Voler a mis campos de fresas para siempre.

Hay muy pocos ángeles que canten,
hay muy pocos perros que ladren.
Mil violines caben en la palma de mi mano.
Pero el llanto es un perro inmenso,
el llanto es un angel inmenso,
el llanto es un violín inmenso.
Las lágrimas amordazan al viento
y no se oye otra cosa que el llanto


Federico García Lorca


A volaaaaar *canturrea una alegre canción*

sábado, 31 de octubre de 2009

Paraíso



Hay un paraíso distinto para cada religión pero a todos se accede sin haber cometido pecado alguno, o habiéndolos expiado. Lo que no queda claro es cuando mancillas tu propia alma a base de buenos sentimientos, gratificantes sensaciones y violentas ilusiones. ¿Eres apropiado para entrar al paraíso?

Al final de una vida, sea larga o corta, has llegado a lo más alto y has tocado fondo. Cuando sigues a la luz del túnel te encuentras en paz contigo mismo. Trecho de oportunidades hacia una nueva vida inclasificable y desconocida.

Yo llegué tan alto y caí tan bajo que no sé hacia dónde me dirijo. Alzo las manos al cielo pero no oigo la voz de los ángeles. Escarbo en la tierra y no percibo los latidos de Lucifer y su séquito de demonios. ¿Hacia dónde voy? Estoy perdida...

No sé cuál es mi paraíso, tampoco me importa. Aunque el tuyo no sea para mí, aunque acabe destrozando mi alma y desgarrando mis recuerdos sólo necesito seguirte. Es lo único que sé.

I've been so high
I've been so down
Up to the skies
Down to the ground

I can't remember when I was young
Into your eyes my face remains
I swear

I just want this...

viernes, 23 de octubre de 2009

Kafka en la orilla del mar





Acabo de terminar un libro de Murakami: Kafka en la orilla. Como de costumbre deja al lector que divague con el final y ate los cabos que faltan. Este título me ha enganchado de tal manera que ha sido la primera vez que me he leído más de 700 páginas en menos de una semana (y casi todo el tiempo ha sido en el tren: 30 minutos para ir a Barcelona, otros 30 para volver a Rubí...)

No hay que decir que queda recomendadísimo.

Todos los personajes son adorables. Cada uno de ellos descifra pieza a pieza el pensamiento. La metafísica obtiene el primer premio en esta novela, te invita a reflexionar, a soñar, a divagar... Murakami, como siempre, me deja fascinada... Uno de los personajes, Nakata, te ahoga en una abismo de dulzura y vacío. Cuando lees sobre el personaje te asaltan sentimientos de todo tipo: pena, alegría, cariño, lástima... Pero es el eje de la historia, es el vacío retórico que lo llena todo.

Me gustaría escuchar "Kafka en la orilla del mar" e introducirme en esos dos acordes sacados de otro mundo.

Regalo una de las frases del libro:

- Cuando nos enamoramos, todos buscamos en la persona amada una parte de nosotros que nos falta. Por eso, al pensar en esa persona, siempre nos ponemos en mayor o menor medida tristes. Nos sentimos como si volviéramos a pisar una habitación añorada que habíamos perdido hace muchísimo tiempo. Es natural. Esa sensación no la has descubierto tú. Así que mejor no intentes patentarla.
Dejo el tenedor y alzo la mirada.
-¿Una vieja habitación añorada que está lejos?
-Exacto -dice Ôshima. Y levanta el tenedor en el aire-. Es una metáfora, claro.


Quien lea el libro, sabrá la importancia de este fragmento.

Otra de Murakami, por favor :)

sábado, 17 de octubre de 2009

Barcelona



La vida no cambia en absoluto porque cambies de ciudad. Cambias tú y eso afecta a tu vida. Ves las caras de la gente que te rodea y sus expresiones no se han movido, siguen intactas, porque su vida sigue recorriendo el mismo camino día tras día. La ciudad es la que se transforma y tú debes adaptarte a ella. Eso me pasa a mí.

No puedo definirme porque no sé quien soy, pero puedo decir que aquí me siento bien. Las transformaciones de esta ciudad me apasionan. Mirar aquí a la gente e imaginarte sus vidas es terriblemente fácil. La chica de aspecto lánguido pero de mirada firme sostiene con fuerza un libro de ciencia ficción llamado "Encuentros en ninguna fase". El hombre maduro de chaqueta apenas puede sostener su maletín, pero le da igual, acaba de ocurrirle algo genial. Seguramente haya conseguido una cita con la recepcionista de un hotel que tanto le gusta después de tanto tiempo solo... Y la niña vestida de uniforme que se queda ensimismada viendo el paisaje que se presenta solemne en las ventanillas del tren. Apuesto a que ha visto esa estampa miles de veces, una yendo al cole, otra volviendo, pero su expresión y fascinación no se han modificado en absoluto.

Me imagino qué pensará de mí la gente al verme. ¿Seré la chica de ojos tristes y mirada perdida que no deja de escuchar a los Beatles? Saben que los escucho, porque quiero que oigan las letras de "A day in the life" o de "While my guitar gently weeps".

El frío... hoy he notado como me ha acuchillado por los pies y ha reptado por mi piel hasta hacerme temblar. Me ha calado los huesos y, aunque parezca una paradoja, ha encendido mi cuerpo y me he sentido viva. Esta temperatura es distinta, no la conozco del todo, pero me gusta, me siento en sintonía con el ambiente.

Cuando paseas sola entre tanta gente entiendes que es el silencio. No el silencio sepulcral, donde sólo reinan los ultrasonidos e infrasonidos que nuestro oído no puede percibir. Me refiero al silencio de las palabras con sentido. No hay frase coherente, solo ruido. Pero es un ruido acogedor.

Sin embargo, no consigo estar cómoda del todo. Cuando me acuerdo de ciertas cosas miro al cielo y no veo nada. Ni siquiera es negro... ni azul, no tiene un tono reconfortante. No hay estrellas. En Barcelona no puedo ver las estrellas. Y eso... me pone muy triste.

Es de lo único que necesito escapar. Quiero abrir los ojos al cielo nocturno una vez más y decir: "Aquí estoy yo, ya sé quién soy"

martes, 1 de septiembre de 2009

Big Bang

15.000 mil millones de años se dicen pronto, ¿verdad? Es el tiempo estimado del origen de todo lo que conocemos, del origen de la NADA y del TODO, de las estrellas, de las galaxias y los pequeños mundos que iban creándose gracias al poder casi omnipotente de estos hornos estelares, soles de distintos tamaños, unos más masivos que otros. Novas, supernovas, enanas blancas o marrones... las estrellas mueren para dar vida a otras en cúmulos brillantes de nubes de colores. Nebulosas que parecen de mentira y son tan bellas que dejan ensimismado a cualquier ser vivo que pueda visionar esta maravilla natural.

Cada vez que leo, veo o investigo algo sobre astronomía emerge una nostalgia difícil de explicar dentro de mí. Me adentro tanto en el Cosmos que creo viajar por el espacio oscuro y frío. Floto y noto el origen de lo que soy. Son escalofríos placenteros producidos por la respuesta a mi existencia porque sí, la conozco, pero de manera consciente no consigo acordarme de ella. La astronomía, los enigmas del universo son un quebradero de cabeza para el ser humano, pero también un don para que deje su mente en blanco y se dedique a soñar mirando el cielo profundo, deleitándose con el brillo de las estrellas de las noches claras.

El Universo, señores, es todo lo que ves y no ves. Cuando tienes frío eres el Universo, cuando caes, cuando lloras, cuando ries, cuando hablas, cuando cantas, cuando sueñas... Todo tú y todos nosotros somos el Universo.

Somos polvo de estrellas


domingo, 12 de julio de 2009

Es la vida

Me han pasado tantas cosas en todo este tiempo que necesitaría unos 15 o 20 post para contároslo. Pero sé que a nadie le interesa. Cuando tenga ganas escribiré sobre mis cambios profesionales y domiciales.

La sentimental no es de vuestra incumbencia, el día que me sorprenda de mí misma en este ámbito seguro que se notará en mis palabras.

Por cierto, soy periodista oficial :D

De ahora en adelante, no quiero depender de nadie. A volar.

jueves, 7 de mayo de 2009

Las pequeñas cosas



Me gusta mirar las olas del mar
Oler mi pelo recién lavado
Acariciar las puntas de mi cabello cuando intento pensar en algo importante
Chuparme los dedos cubiertos de crema de chocolate Nutella
Mirarme las uñas de los pies recién pintadas
El café recién hecho
Que se me empañen las gafas con el vapor del té
Ladear la cabeza al ritmo de la música con los ojos cerrados
Lavarme las manos continuamente para tener una excusa para mirarme al espejo y sonreirme con complicidad
Tirarme minutos y minutos metida en la ducha hasta que las yemas de los dedos de los pies se me arrugen
Escuchar como revientan las burbujas de un cava recién abierto
Leer recostada en la cama antes de dormir
leer en el autobús
leer acompañada solo de un café, unas pastas y una cafetería bohemia y medio abandonada
leer en la playa
leer andando
leer donde sea posible...

Quedarme embobada mirando escaparates de cualquier tipo
Dirigir la vista al cielo sea de día o de noche
Contar las estrellas en distintos lugares
El ruido de la ciudad
El agudo silencio de mi cuarto en la residencia
Observar a la gente en el autobús, fijarse en los zapatos de esa chica, la sonrisa de aquel chico, un grupo de gente que habla de un día nefasto de clases...
Inventarme historias sobre ese chico, esa chica, ese grupo de gente...
Mirar por la ventanilla de cualquier transporte y deslizar los ojos de derecha a izquierda al compás de la velocidad de los objetos que se alejan
Fumarme un cigarrillo antes de dormir tirada en la silla y mirando por la ventana cualquier movimiento del viento
Escuchar canciones tristes en francés
Llevar el mp4 puesto a todas partes
Que suene la canción que justo un segundo antes había pensado
Andar siguiendo los dibujos del suelo que voy pisando
Sentir el aroma de la lluvia desde el zulo
Oler a tierra mojada al salir
Tener siempre la puntita de la nariz helada

Soñar despierta antes de soñar de verdad
Soñar despierta en la ducha
Soñar despierta cocinando
Soñar despierta caminando
Soñar despierta en clases
Soñar despierta estudiando
Soñar despierta en la biblioteca
Soñar despierta en el autobús
Soñar despierta mientras salto para descagar adrenalina o estrés
Soñar despierta bailando When the leeve breaks
Soñar despierta a la vez que chillo tu nombre
Soñar despierta en mitad de las conversaciones
Soñar despierta mientras veo la tele, escucho la radio, navego por internet...
Soñar despierta ahora mismo...

sábado, 18 de abril de 2009

En la colina silenciosa



Quien me conoce bien sabe que soy una fanática de los videojuegos y uno de mis favoritos es la saga de Silent Hill. Es curioso, pero cuando era más jovenzuela tenía menos miedo cuando tenía que pasarme los distintos escenarios de este título de Konami. Ahora, no sé si será por la mejora gráfica, audio y efectos que me cago con nada xDDDD. Sin embargo, a pesar de ser una miedica, es el tipo de juego que más me gusta. Siempre he sido una apasionada de los "survival-horror", entre ellos Resident Evil y Alone in the dark, además de los que he podido jugar salteados como el genialísimo Dead Space, entre otros.

Deseo tener ya una tele mejor aquí, dinero para comprar una consola de última generación y poder jugar al último título de Resident Evil, pero sobre todo, de Silent Hill, el número 5 ya, titulado "Homecoming".

Por ahora tendré que esperar y pasarme los miles de juegos que tengo pendientes de DS y PS2, mientras llega a mis manos una Xbox360 o un PS3... y, por supuesto, una Wii. Poco a poco, que estamos en crisis T.T...


Pero volviendo al tema de Silent Hill, es curioso como una historia que apenas es entendida por la mayoría (pues tienes que documentarte aparte para poder enterarte de lo que se cuece en este pueblo), engancha de tal manera y te produce un terror psicológico que apenas ha podido conseguir el resto de títulos del mismo estilo. Silent Hill es horror, es pena, alegría, hastío, desesperanza, locura, demencia, tragedia... Si he de quedarme con alguno, sin duda sería el primero de todos. Siempre me acordaré de Harry, que busca desesperadamente a su niña, y se adentra en el tenebroso pueblo de Silent Hill, donde la niebla lo cubre todo hasta que una alarma anuncia que la pesadilla no ha hecho más que empezar :).

Os dejo los vídeos de todos los títulos y el de la película, que, por cierto, es de las mejores adaptaciones fílmicas sobre videojuegos que he visto:

También os recomiendo la BSO de toda la saga, una delicia indiscutible, sí señor:

Silent Hill 1
:



Silent Hill 2
:



Silent Hill 3 (la prota es una chica y es el mejor, para mí, después del 1):



Silent Hill 4 (difiere del resto, pero fue el que más terror me produjo y el trailer me sigue poniendo los pelos de punta...):



Silent Hill The Origins (comenzó con PSP y ahora está para otras plataformas):



Silent Hill 5 Homecoming (el que aún me queda por jugar T.T):



El trailer de la peli:




Disfrutad del juego si aún no lo habéis hecho, pero hasta el más valiente pasará miedo, os lo aseguro.

Ja ne!

domingo, 29 de marzo de 2009

Una diosa de ojos rasgados


Quiero presentaros, para quien no la conozca, a una de mis predilecciones a la hora de escoger mis listas de música: la compositora japonesa Yoko Kanno. La conocí gracias a mi anime favorito, Cowboy Bebop, cuya B.S.O está elaborada íntegramente por Yoko Kanno y el grupo japonés The Seatbelts.

Desde sus comienzos con Macross Plus hasta Cowboy Bebop, apenas se conocía a la joven Kanno, hasta que inició su andadura hacia el estrellato con esta última. Luego llegó Wolf's Rain, Escflowne y muchos más. Siempre ligada al blues y el jazz, con matices de rock y un toque muy pero que muy personal Yoko Kanno ha logrado entrar en el terreno casi inexorable al que pertencen todas las canciones que tienen sentido para mí.

Ejemlos de temas tan dispares como Adieu, Blue, The Real Folk Blues, Voices, Strangers, Gotta knock a little harder... Cada una con una emoción contenida dentro de ella, creada con las mágicas manos de esta nipona autodidacta.

La grandiosa Yoko es capaz de componer temas de rock compaginados con jazz, el pop más auténtico se resbala hacia la electrónica... incluso la ópera o el canto gregoriano tienen lugar en algunos de sus temas. Es única, polifacética, versátil, envolvente, increíble. Es un honor escuchar sus temas y aún sueño con poder ir a alguno de sus conciertos. Algún día nos veremos las caras, Yoko.

Os dejo dos vídeos:

Éste es de un concierto de Yoko con los Seatbelts interpretando el tema que aparece en el ending principal de la serie Cowboy Bebop: The Real Folk Blues:



Y éste es Call Me, Call Me, compuesta por Yoko y cantada por Steve Conte. Las imágenes son de mi anime favorito ^^, los grandes viajeros del espacio:



See you space cowboy!

Otra canción para otra noche


Sé que tengo obsesión por los buenos temas en momentos oportunos, pero es cierto que mi estado de ánimo se nutre más si le acompaña una sinfonía acorde a él.
Resulta que estoy resfriándome, una putada para cuando tienes que estar espabilada para realizar millones de trabajos para la facultad y así, librarte de tareas que hacer durante la Semana Santa. A pesar de estar asqueada, porque, sinceramente, me apetecía mucho salir, no me importa quedarme los sábados por la noche en casa. Y, a pesar de eso, de estar resfriada aliviando mis cuerdas vocales con Frenadol Hot Lemon, de tener millones de cosas que hacer, necesito hablar con alguien. Pero no un alguien normal, sino un alguien extraño, que se adapte a mis emociones en estas noches sin alcohol, ni tabaco, ni música que reviente los tímpanos.

Es curioso como el ser humano necesita a otro ser humano. Afirmamos -reiteradamente- que estamos bien solos creyéndonos los más neoliberales del mundo actual. Mierda para todos. Somos seres débiles y sociales, por mucho que nos joda. La soledad es necesaria, aunque el concepto "soledad" para el ser humano nunca implica a una persona sola, sino a una paz interior, única y envolvente que puede manifestarse en una pareja, un grupo de amigos, con la familia.

Os pongo un ejemplo: imaginaos en silencio con una persona especial, tirados en la orilla de la playa a principios de verano mirando las estrellas. ¿Qué preferís estar solos o en soledad con alguien más?

Pensadlo bien y dejad de ser unos cínicos sin escrúpulos. Puta sociedad hipócrita...

sábado, 21 de marzo de 2009

Quiero que sepas una cosa...

...hay una canción que dice:

NO HAY NADA QUE PUEDAS HACER QUE NO PUEDA HACERSE
NADA QUE PUEDAS CANTAR QUE NO PUEDA CANTARSE
NADA QUE PUEDAS DECIR PERO PUEDES APRENDER A JUGAR
ES FÁCIL

NADA QUE PUEDAS HACER QUE NO PUEDA HACERSE
NADIE A QUIEN PUEDAS SALVAR QUE NO PUEDA SALVARSE
NADA QUE PUEDAS HACER PERO PODRÁS APRENDER CON EL TIEMPO
ES FÁCIL

NO HAY NADA QUE PUEDAS SABER QUE NO SE SEPA
NADA QUE PUEDAS VER QUE NO SE HAYA VISTO
NINGÚN LUGAR A DÓNDE PUEDAS ESTAR QUE NO SEA DONDE TENÍAS QUE ESTAR
ES FÁCIL

Sólo necesitas una cosa y sabes perfectamente cuál es

Alegoría de Invierno



Estos días vuelve a hacer frío. Hasta hace unas escasas semanas atrás se notaba el calor primaveral que nos envolvía con un Sol deslumbrante y una tenue brisa. Pero la verdadera primavera ha llegado. La brisa que te cala hasta los huesos entra en nuestra meteorología con el equinoccio, juntos de la mano, inseparables. Tengo la ventana abierta, a mi lado, viendo a la gente pasar y estoy tiritando de frío. Voy en manga corta y tengo el pelo alborotado, pero me gusta sentirme así. Es agradable notar como la brisa te roza y te da caricias de ánimo, pues a veces creo que la primavera no ha llegado para mí y el frío es sólo una invención de mi cerebro que lo transmite a mis miles de terminaciones nerviosas.

Anoche soñé con el Invierno. Es una mujer realmente hermosa que me decía adiós con lágrimas de rocío. La logré divisar al otro extremo de un lago verde. Yo quería estar con ella, pero el hielo de la superficie del lago era muy frágil y con un paso en falso podría caer al agua que se clavaría como sables en mi piel. Pero con el viento me llegaba su frágil voz en susurros.

No os voy a decir qué me dijo exactamente, pero si es cierto que me entristeció. Pero tiene razón. Supongo que es estúpido seguir esperando al mismo Invierno día tras día sola, cautiva de toda razón, ausente de todo lo que hay a mi alrededor. No hay Inviernos iguales. "Levántate, echa a andar y no vuelvas la vista atrás". Es lo único que puedo sacaros en claro de las sabias palabras de una diosa.

Hice caso, intenté levantarme.

No pude.


Volvió a llorar pero, esta vez, con un gesto de resignación y desilusión. Le miré con insistencia rogándole compasión. Pero ella si echó a andar y no volvió a mirar atrás.

Sé que no volverá y que he perdido la batalla.

Aún así, sigo aquí sentada. Congelada.

martes, 10 de marzo de 2009

Cuarentena



Las 4 de la mañana de un estúpido sábado cualquiera. Oigo las risas de los vecinos a lo lejos, noto las vibraciones de la música que atraviesan mi piel para seguir el ritmo de mi corazón, distingo risas, gritos, besos con lengua, gente que folla sin cesar. Intento componer melodías de silencio pero la muchedumbre que inunda mi terreno no me lo permite. Quiero que los inquilinos que viven a la izquierda dejen de cantar vítores porque su equipo de fútbol ha ganado la liga, deseo que se corra de una vez la pareja que lleva tres polvos de mi derecha, que deje de retumbar esa estúpida sintonía de bacalao que me revienta los oídos desde la planta de arriba y que dejen de andar en el techo los acróbatas borrachos de la planta inferior. Por favor, dejádme en paz en mi zulo, en la hoguera de las penintencias a la que llamo techo, casa, hogar. No hay paz, no encuentro el lugar idóneo que me reconforte. ¡Callaos imbéciles! ¡Sois todos una panda de idiotas sin sentido común! Ahora mismo, en este mismo instante, necesito estar sola conmigo y sin mí.



Despierto. Las 10 de la mañana del domingo. Silencio. Por fin... Levántate, restriégate los ojos hinchados de una mala noche y pesadillas irreversibles. Arrastra los pies hasta el baño y refresca esa cara podrida con el líquido elemento.
Necesito un café.

Silencio.

Persianas echadas, cortinas cerradas. Oscuridad. Interruptor. Luz.

Antes de abrir la puerta de la cocina para atragantarme con café sin azúcar y pastas caducadas, me paro, frunzo el ceño y agudizo el oído. Silencio. ¿Paz?
Abro la puerta. Persianas bajadas, cortinas echadas. Café. Cigarrillos. No quiero comer.

Pasan las horas, tirada en la cama sin hacer nada, sin pensar en nada, sin que me duela nada. Ni un ruido. Empiezo a replantearme si me he llegado a quedado sorda de todo el estruendo montado anoche tras los lados de mi cubilátero.

En la duermevela de mi desasosiego recuerdo aquella sintonía que me traslada instantáneamente al día que nos conocimos. La comisura de mis labios consigue torcerse hacia la izquierda superior. ¡BASTA YA!

Me levanto de un salto de la cama lista para comprar deliciosas verduras para preparar una ensalada. Necesito volver a sentirme sana, viva, alegre y feliz.

Son las una del medio día, no se oye ni el zumbido que provocan las alas de los mosquitos que devoran mi piel por las noches. Decido abrir las cortinas, subir las persianas. Ver gente correr, reir, llorar y aprender a levantarse de sus caídas.

LUZ

Tal intensidad me ciega, corro a la cocina a realizar el mismo proceso. LUZ.

Cuando mis ojos se adaptan a la intensidad lumínica no puedo creer lo que veo. No es posible.

Necesito salir de aquí.

Abre la puerta, ¡SAL DE AQUÍ!

Agarro el pomo con decisión, tiro con fuerza hacia mí...

NADA


NADA



Sombras


NADA

viernes, 20 de febrero de 2009

Mujeres



Resulta que las mujeres somos una incógnita. ¡Vaya! ¡Qué sorpresa! Lo cierto es que la biología nos hizo únicas, incomprensibles a nuestro propio sexo. Mordemos en el mismo instante en el que queremos ser abrazadas, lloramos para que acudan a nosotros, no para que nos dejen solas para calmar nuestras penas.

Resulta que no se entiende a la mujer. Simplemente es un pequeño capullo en un árbol esperando a nacer como mariposa. Pero no es nada fácil. Hay que derramar muchas lágrimas, mucho sudor, para que el ser que amamos nos entienda aunque sea una décima parte. Y sólo así, nos sentimos satisfechas. Mientras nosotras hemos de entenderlos por completo. Porque somos su apoyo, su guía, mientras nosotras solas intentamos encontrar nuestro propio camino al vacío o al Paraíso.



Resulta que somos el sexo débil. ¿Por qué? Somos capaces de aguantar los dolores más horribles que nos ha brindado la naturaleza (he ahí el parto). Somos el motivo de la vida, en nuestro ser se halla la evolución, se halla la muerte, un nuevo despertar. ¿Débil? ¿Débiles porque mostramos nuestros sentimientos, lloramos, somos emotivas, gritamos, bailamos al son de la brisa del viento, reimos, cantamos, aullamos como lobas, atacamos como zorras, retamos al ser más destructivo, odiamos, amamos? No, los débiles son los hombres, no exteriorizan sus sentimientos y acaban muriendo por dentro. La mujer es capaz de superar, de afrontar las situaciones convenciéndose a sí misma de que ha sido tonta, que los buenos tiempos vendrán, que él no la merecía, que debería haberse comportado de otra forma, que no le ha querido lo suficiente... Aunque suene a escusa, aunque parezca que somos las perdedoras, somos nuestro único portavoz, el mero defensor de nuestro espíritu. Y así, a base de tropezar y levantarse nos hicimos fuertes. Y poco a poco sabremos afrontar los miedos. Todos los miedos.

Recomiendo la película libanesa Caramel: ahí se demuestra que una mujer es fuerte para afrontar todas las situaciones posibles: el desamor, el amor fraternal, el matrimonio, la vejez...

Os dejo el vídeo (la canción es preciosa):



Parte de la letra traducida al inglés:

Car Traffic & high heels clacking sounds
Women singing "caramel" while waiting
Fixing their make-up: eye shadows, lipsticks

Here's the gift of ur lover
Coming on the wings of a bird
Sending u a breeze of air to save u from the traffic
A breeze that will make u fly over all the roads to go meet him
Car traffic & high heels clacking sounds...


lunes, 16 de febrero de 2009

Bajo llave



Bum, bum, bum, bum, bum...

En contadas ocasiones el corazón late a mil por hora, la respiración se acelera, las mariposas en el estómago han despertado y no dejan de revolotear haciéndote cosquillas en el vientre, te sudan las manos, segregas saliva, tus hormonas se disparan, el olor corporal se transforma en deseo animal, tiemblas, tus pezones se endurecen, tus poros se abren, el vello se eriza. Tu cerebro produce chutes de endorfina que te embriagan de placer por todo el cuerpo. Un proceso químico único, especial y deseado. Pero el ser humano es capaz de esconder hasta el más temible de los deseos.

Existe un ser odiado por Dionisio, un ente que no permite su entera manifestación y que hace mantener al Dios de los instintos bajo llave. Con deseo, sin raciocinio, sin pensarlo, actúas. La filosofía de Baco queda exenta cuando el Gran Mentiroso anda cerca. Si hasta un Dios puede temerle, el ser humano no tiene nada que hacer. Está acabado. No obstante, el Traidor no es una divinidad y de vez en cuando necesita descansar y tomar fuerzas. Es ahí, cuando aparece la esencia, cuando florece lo inexplicable. Pero ya es tarde, sólo puede manifestarse en lágrimas, odio, frustración, desprecio, penas y desventuras de un corazón desvalido que no ha podido latir en el momento oportuno. El Señor Impostor miente a Baco, le dice que no es momento de salir o le destruirán. Baco teme, obedece, depende del Rastrero. Entonces es cuando se esconde en el rincón más oscuro de los Cielos, espera, aguarda a que Don Falsedad le permita respirar.

"Ya puedes salir, ya no te harán daño". Dionisio abre la puerta de los Infiernos para asomarse al esperado Paraíso de la vida externa... No hay nadie, nadie le espera ya.

"Me has mentido, ya no está"
"No te he mentido, sólo intenté que no te dañaran. Estás a salvo"

Baco asiente, baja la cabeza, pasa su mano hastiada por sus hermosos rizos de la cabellera, desgarrándolos con sus dedos arrugados que se aferran al vacío. Resbala por las paredes del Engaño y grita en silencio.

Y ahí es cuando sientes el pinchazo, el nudo en la garganta, blasfemas, lloras de rabia, aúllas de dolor, niegas la desesperanza, odias al amor.

Y es en ese preciso instante cuando vuelves a escuchar:

Bum, bum, bum, bum, bum...

lunes, 9 de febrero de 2009

No va sobre el amor



Esta canción está dedicada a todos los hipócritas que se están gastando una buena pasta estos días para el GRAN día de San Valentín (otro motivo yanki para gastar como gilipollas). Ojo... yo he sido una de las víctimas y seguramente volveré a comprar estupideces para "ese día tan especial".

Mientras tanto me quedo con los pequeños detalles y con las bonitas y fugaces sensaciones de un sentimiento que aún no tiene descripción.

"I miss that stupid ache"

sábado, 7 de febrero de 2009

Orgasmo



Lo grandioso de la música es que, al hacerlo con ella, siempre llegas. La música es capaz de dejarte siempre satisfecha.


Siempre está en cada momento puntual para ti. Nunca te falla. Te hace el amor y nunca te deja. Sigue contigo en cuerpo y alma.

Y la sientes...

Tiempo



Es increiblemente triste pensar en el tiempo. Saber que no puedes ser capaz de controlarlo te hace el más indefenso de los seres, sobre todo en instantes donde el señor Cronos es tu enemigo. Aunque, a veces, también sea tu aliado.

Seguro que os habéis sentido como yo millones de veces, aunque muchos no sepan apreciar las pequeñas cosas que de verdad importan, los pequeños instantes que nunca se olvidan. El tiempo nunca corre a nuestro favor, pero siempre puede pararse en el instante que más deseas.

Magia. Sientes la magia. Recorre el espacio que discurre en el más largo de los frames y los sentidos se agudizan el doble, o el triple, o mucho más. El tiempo no existe, todo se detiene y sólo te mueves tú y lo que deseas que haya a tu alrededor. Agitas los dedos al son de la música que tus oídos quieren escuchar, tu corazón sale disparado a otra dimensión, tu mente es capaz de flotar sola y tu piel es más sensible que en su estado normal. ¿Por qué? No se sabe, ni la ciencia lo sabe... Dejas atrás tu perspectiva empírica para trasladarte al mundo de Dionisio. Y entonces... comienza el espectáculo que tu memoria recordará para siempre.

Pero, a pesar de que te sientas el rey, el Todopoderoso del tiempo y el espacio que es capaz de detener y potenciar todos los sentidos, el tiempo simplemente ha sido agradecido contigo y te ha obsequiado con uno de esos momentos que se esperan con más ahínco. Mientras tanto, él irá a su bola, mientras tú le persigues para que te regale uno más de esos instantes efímeros, que te dé un poquito de su poder para dominar el mundo.

Es una verdadera pena que los mejores momentos no duren para siempre. Por mucho que se deseen, por mucho que sueñes, no volverán. Sin embargo, sé paciente, quedan aún muchos otros por aparecer. Mientras tanto, sigue persiguiendo al tiempo sin descanso. No le odies. Ámalo.



Ha sido la peli de Benjamin Button...

Tazón de cereales, Earl, leer, dormir, soñar...

jueves, 5 de febrero de 2009

Si quieres causar expectación... ¡ponte el pelo lila!

Hoy entrada atípica porque yo lo valgo XD



Señoras y señores, después de tanto tiempo detrás de ello... por fin, por fin, ¡POR FIN TENGO EL PELO VIOLETA :DDDDD! (véase fotos más abajo). Como cualquier mujer coqueta que se precie, cada vez que se va a la peluquería se teme que le hagan un estropicio padre en el pelopo, pero no, ¡ha quedo super chachi piruli de la muerte! No puedo estar más contenta por el resultado y el precio era muy rebajado porque fue en una escuela de peluquería :D.

Jiji, ahora todo el mundo me ve rara o me llaman Remo (de "remolacha", cortesía del señor Sano Ano), o me dicen que soy una lila o lela XD (con la excusa de que se han equivocado de palabra :/). Pero bueno, yo ando requetefelizota con mi pelo violáceo. Ya no tendré demasiadas complicaciones para combinar la ropa y haré cosas chachis con mi pelo. ¡Mis coletas pareceran más cucas!

En fin, a lo que iba. Ayer en la peluquería primero la lié parada para elegir el color que quería y que el peluquero y su profesora entiendiesen lo que me quería hacer. Muy majos ellos me buscaron la solución y me aseguraron que me iba a quedar chachi pistachín. Cuando empezaron a tintarme eso era una especie de pasta rosa chicle en mi pelo, todos los peluqueros se acercaban por lo inusual de mi color xD. Fui la expectación de todos ellos durante toda la tarde... hasta una de ellas me quería llevar a su casa porque también le encanta el lila.

Tras secarse el tinte y empezar a peinarme fue la monda, todo el mundo miraba mi pelo brillante y... ¡LILA! XD. Tanto, que me dijeron que parecía lila natural... aunque tanto como natural... no se conoce aún a nadie que haya nacido con ese color de pelo (ojalá mu hijita salga así, qué mona :P). Al acabar el resultado fue: "pareces una de las muñecas chinas manga", dijo el peluquero y yo... más feliz que una perdiz :). Mi pelo inusual, mi ropa inusual, mis comentarios inusuales... voy a abrir una tienda que se llama "Chachi Inusual" o algo así XD.

Bueno, aquí os dejo con la obra maestra. Siento mis ojos vidriosos, pero es que ayer había en los 100 montaditos jarras de cerveza a 1 euro XD.

Y perdonen ustedes por esta entrada tan egocéntrica, narcisista y, por supuesto, violetamente chachi ^^.

Ja ne terrícolas!









domingo, 1 de febrero de 2009

Coge el último tren


(esta canción se la dedico a mi madre que sé que le encanta, por si alguna vez lee esto ^)

Las mujeres tenemos un gran defecto: nos pierde la emotividad. Eso, más que nadie, lo sabe Lizzy. Elizabeth es originaria del condado de Candem, donde los trenes pasan muy de vez en cuando y las oportunidades son mucho más escasas que en otros lugares del mundo. Trabajaba como camarera en el restaurante de la estación de tren. Los días eran largos y austeros, la monotonía la mataba por dentro y las ansias por conocer algo nuevo no la dejaban dormir. Las propinas, además, no eran del todo buenas y odiaba que los pasajeros sin destino alguno le magrearan ante las narices de un jefe sin escrúpulos. Pero necesitaba el dinero para escapar del infierno.

Un día, que no parecía especial: un Sol que amartillaba al más fríolero de los corazones y la sequedad típica de los días sin horas, acabó siendo el más especial para Lizzy. Cerca de la hora del almuerzo un hombre con traje de ferroviario entró en el restaurante. Se sentó al lado de la ventana y llamó a Lizzy con un gesto simple, pero alentador. La camarera se acercó, él pidió un mísero café solo sin azúcar. Lizzy se lo trajo, él le dijo que le apetecía charlar con alguien y que no tenía conocidos por aquí. Lizzy, incrédula por la mirada penetrante y sensual de aquel hombre, aceptó charlar con él mientras le pedía a su jefe unos escasos minutos de libertad.

Hablaron de la vida, del amor, del sexo, del odio, la tragedia y la pasión. Para Lizzy era la primera vez que el tiempo se pasaba tan rápido y la única que se sentía a gusto tras las desgracias que pasó de niña. Por un momento, dudó abrir su corazón a aquel hombre del cual no sabía ni su nombre, pero... la complicidad que sentía le dio el empujón que necesitaba para mostrarse tal y como era, para ser niña y decir la verdad, para afrontar y discutir sus sueños e ilusiones con algo más que su almohada.

- "Quiero salir de aquí. Mi mayor deseo es descubrir cosas nuevas, alejarme de esta vida aburrida, reír como los actores o actrices que veo en las películas que alquilo todas las tardes de los aburridos domingos. ¿Cómo será España? ¿Francia? ¿Incluso Nueva York? Tú tienes la suerte de ser ferroviario y poder verlo todo sin apenas desearlo".

El hombre la miró sorprendido por la sinceridad de la muchacha. Dio los últimos sorbos al café y le acarició la mejilla. Ella se sobresaltó: "tengo que volver al trabajo".

Él no dijo nada, ella volvió sonrojada a servir cafés a los demás clientes.



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No paró de pensar en el ferroviario en todo el día.


Cuando volvió a casa, tras un seto y apollado en un árbol mal cortado, estaba un hombre de 29 años, alto, de buena constitución, que cerraba los ojos a la brisa de la noche de verano. Lizzy se fijó en su nariz aguileña y sus labios agrietados por la sed. Era el ferroviario.

Le dijo que estuvo esperándola más de 5 horas, que estaba muerto de sed. Ella le dejó entrar en su casa vieja y pequeña para ofrecerle un trago... Él bebió, él la agarró por el brazo, la abrazó, la besó y le hizo el amor...

Al día siguiente, Lizzy era otra. Al lado de la mesita de noche había una nota escrita como un telegrama que anunciaba:


COGE EL ÚLTIMO TREN. VIVE.



No volvió a verle. Lloró los primeros meses por él. Para una mujer un sólo instante es único y especial y es recordado para toda la vida. Sin embargo, a veces, esos instantes, aunque no vuelvan, nos hacen aprender. Lizzy necesitaba el apoyo del ferroviario para escapar de su vida. Ahora vive en Seattle y es agente comercial.

Sigue echando de menos a aquél que le salvó de la monotonía, del que le dio ánimos para seguir adelante. Pero... no le odia. Tiene mucho que agradecerle.




Carpe diem

jueves, 29 de enero de 2009

Imbécil



Un día horrible, de los más horribles. Por la mañana me han echado del trabajo, la crisis, es algo que a cualquier becario en prácticas o currante sin contrato fijo le pasa en esta época de mierda. Más tarde me he torcillo el tobillo y he roto el tacón de uno de mis zapatos favoritos, mala pata, eran muy caros y muy bonitos, ideales para causar buena impresión en las entrevistas de trabajo. Pero, ahí no está lo peor de mi día, la soledad sigue acechándome en cada esquina y el diablo me espera en el Infierno. No he tratado bien a mi vida y me esperan largas sendas en el purgatorio, vagando entre los inmortales. Sola en la cama, pienso en ti, es mi único alivio, pero he de volver como loca a buscarme la vida, a ganarme el pan, a ser alguien, a vivir independiente sin depender de nada ni de nadie.

Pero el horror de la soledad me acecha, el sentimiento melancólico me reconcome, siento que todo está perdido. La gente pasa por mi lado pero siento que solo existo yo y nadie más, que todos están pendientes de sí, y que nadie es capaz de prestarme una mano para ayudarme, para salir del pozo sin fondo en el que me siento ahogada, perdida, huraña, soñadora y herida.

Aún así, cuando más perdida estás, cuanto más echas de menos ese sentimiento, las esperanzas no me abandonan. Llego como cada noche a casa, con la ilusión de volver a verte. Pero no sucede y lloro lágrimas secas de desesperanza.

Una vez perdidas las ilusiones, olvidando las largas esperas de un destino más fortuito vuelvo a casa como cada noche, pesadumbrada en mis cosas, reticente en mi soledad. Cuando voy a cruzar la esquina que me lleva a la puerta de entrada diviso un coche que me es familiar, camino hasta las escaleras que concurren al portal y ahí estás, bajo una capa de lluvia y viento que asustaría al más feroz de los héroes clásicos. Pero ahí permaneces sonriente para mí, sin ni siquiera pensar por algún momento que estarías allí. Sin embargo, ahí estás, solo para mí. No puedo contener la emoción de mis lágrimas y abrazarte, porque es lo que más deseo. Rescátame. Líbrame. Necesito apoyarme, cada vez me tambaleo más. Pero tú me sujetas con tus manos de dulce algodón, que hacen descansar mi alma solitaria y austera. Tú. Tú. Tú. Te deseo y estás allí, te predico en mis sueños y allí apareces como el Espíritu Santo. Eres mi Pentecostés que me das sabiduría y confianza para seguir creyendo. Me has rescatado de mi pozo sin fondo. Solo puedo abrazarte y que sientas mi calor agradecido. Sube conmigo, hagamos el amor y seamos uno y podré alcanzar la felicidad que todos anhelan en un instante efímero, desafiante del tiempo y el espacio de esta dimensión conocida.

No sabes cuanto deseé verte en mi puerta esperándome para abrazarme, sin apenas haber cruzado dos palabras y que me soltaras un "no sé por qué, pero tenía que venir". Gracias.




Sin embargo esto solo ocurre en las películas y más comunmente en mis sueños. Estas cosas nunca se hacen realidad. Así es la vida. No obstante, siempre es bonito saber que si el ser humano ha sabido mostrar estas sensaciones, estas escenas que ya se alzan como cotidianas, es que cualquiera lo desea tanto como yo, como yo y millones de personas más.


Y deseo tantas cosas...

viernes, 23 de enero de 2009

Duelo de almas



Mira, chaval, hasta aquí hemos llegado. Lo siento por ti, pero mi paciencia tiene un límite. Ha llegado tu final.

Sabes que he luchado por sacarte adelante, he peleado para que alces tus manos y te agarres a mí, ahogándome con tu tristeza que yo podría haber convertido en dulces recuerdos. Cuando sudo por el esfuerzo que me provoca salvarte de tu oscuridad brotan de mis poros la sangre violácea de mis venas quemadas por el insomnio. Pero ya no aguanto más, tu negación da paso ahora al sendero del purgatorio. Caes del Cielo de las almas luchadoras como Lucifer del reino de la Luz. Satanás, que siempre ansió volver al Paraiso que perdió.

¿Sabes por qué sé que soy capaz de vencerte en este duelo de almas, de espíritus desbocados? Porque sé que la vida no es para desgastarla, porque comprendo a mis instintos y le doy a mi piel todo lo que pide y, cuando pierdo, sé aceptarlo con una sonrisa vengativa que endulza todo mi ser. Y volveré a intentar sobrevivir una y otra vez, porque sólo se vive una vez. Tú no has sabido comprender eso y sientes que has perdido del todo, tu desolación acabará antes que yo contigo, pero eso no puedo permitirlo. ¿Por qué? No hay mayor satisfacción que acabar con los cuerpos sin alma y honrar a los que luchan por una razón mejor, por los sueños, los deseoos y las ilusiones.

Por eso, mereces morir, tu espíritu ha volado, ha quedado errante en lo desconocido...









BANG!

La vida solo puede entenderse yendo hacia atrás



Auguro una bonita sensación que me provocará esta película que se estrena el día 6 de febrero. Seguramente ocupará el mismo puesto de Across the Universe, Moulin Rouge o Amelié.

Es genial cuando la fantasía, el amor y la crudeza del tiempo, el espacio y la realidad en sí se mezclan para formar ARTE.



¿Cómo tiene que ser morir para luego nacer? Me recuerda mucho al cuento de Alejo Carpentier en el Viaje a la semilla (que recomiendo)


*Adoro tener algo de tiempo para pasar toda la noche leyendo. Me voy con las brujas de Aunque seamos malditas ^^.

Oiasuminasai lunáticos del tiempo

martes, 20 de enero de 2009

Secretos



"Siempre he sabido que hay cosas que no se pueden contar a nadie. Cosas secretas. Ocultas. Siempre he sabido que los deseos pueden hacerse realidad si se piensan de un cierto modo, suavemente, con ingeniosidad. Imaginas en tu interior las cosas que quieres. Como si las vieras en el fondo de un pozo.

Y siempre he sabido que nadie debe saberlo, nadie debe oírlo, porque pueden pensar que estás loca o que quieres llamar la atención; sin embargo, a veces quisieras ayudarlos, explicarles cómo son las cosas, para que la vida no sea tan larga y tan difícil.

Y lo intentas y, en el mismo momento en el que lo intentas, sabes que has vuelto a equivocarte".



Aunque seamos malditas - Eugenia Rico

domingo, 18 de enero de 2009

Pequeñita como un gorrión



Así me siento yo, pequeñita. No es que me sienta insignificante ni nada por el estilo, todo el mundo está aquí por alguna razón. Pero me siento como una niña enana, inocente y juguetona. Pero he sido así toda mi vida, a pesar de aparentar ser una mujer madura y responsable, siempre he andado con la infancia a mi lado. Ya es hora de pensar en el futuro y dejar de soñar despierta. De renacuaja me imaginaba surcando el espacio estelar. Sí... como muchos otros niños quería ser astronauta, cosa que no pudo ser por mi negación a las matemáticas, las odio a muerte. Luego quise ser diseñadora de moda porque me enfrascaba con los lápices de colores y mis millones de libretas a dibujar sin parar. Adoraba los vestidos, la belleza femenina, los ojos rasgados con mirada inquietante. Los adoraba y los adoro, pero ya no puedo seguir los pasos de una gran diseñadora de moda. Eso de estudiar patrones no era lo mío. Así que, en 1º de bachiller me dio la vena de ser periodista para poder viajar lejos, conocer tantas culturas, tantos lenguajes distintos y tantas personas nuevas que las ansias me mataban. Eso no ha cambiado, sigo deseando salir de aquí, sentir otro viento golpeándome la piel, otro mar distinto al Mediterráneo que me vio nacer, aprendiendo el lenguaje universal del ser humano; escuchar, comprender, expresar... en fin, comunicar. Eso quería, comunicar.

Pero, cuando creces las cosas son distintas a tus deseos. Este año, si no pasa nada, termino mi carrera de periodista y, ¿para qué? No lo sé, pero mi destino ahora no es viajar, ni conocer nada nuevo. Mi destino es trabajar como una burra para ganarme los cuartos y poder conseguir un puesto decente. Tengo casi 22 años y siento que he desaprovechado mucho el tiempo en vaguear, en buscar cosas que eran inalcanzables por un simple capricho y he desperdiciado tanto dinero en trapitos que me siento culpable. Pero, como dice Edith Piaf en esta preciosa canción, no me arrepiento de nada, ni de haber desperdiciado el tiempo, gastado miles de euros en ropa y zapatos estos 4 años y menos, de lo que a mi vida sentimental se refiere. He de reconocer que me siento bien a pesar de que me dé pavor el futuro. Julio está a la vuelta de la esquina. No puedo volver a mis orígenes, a mi tierra, porque no me lo pide el alma.

Odio las frases "ya llegará" o "todo llega para aquellos que saben esperar", porque son mentira podrida. O te mueves o no pasará nunca nada en todos los terrenos que depara la vida. Algún día creceré y mi orgullo dejará de ser un problema. Me esperan muchas ilusiones, palos, alegrías y llantos a partir de ahora.

Tengo que dejar de ser una niña. No puedo seguir siendo un pequeño gorrión que no es capaz de volar del nido.

Siento la parrafada sobre mí, supongo que alguien lo leerá, si no... me he quedado agusto XD

¡Ja ne individuos de la Tierra!

sábado, 10 de enero de 2009

Polvo estelar






"Y llegó una criatura que era capaz de reflexionar sobre su origen y el sendero por el cual había surgido desde la materia estelar. Se llamó a sí mismo humano y ansió regresar a las estrellas"


Carl Sagan

viernes, 2 de enero de 2009

Días naranjas





¡Hola! o, mejor dicho Konnichiwa!! Hoy estoy algo contenta y no es porque sea primeros de año, cosa que me da lo mismo. Primero porque la entrada de año no ha sido demasiado buena y, segundo, porque estas Navidades están siendo algo deprimentes, pero debería aprender ya... que no soy una niña y las Navidades ya no son como antes. A lo que iba, ¿por qué ando contenta? Me pasa siempre que me topo con algo que me atrae desde el principio y me engancha, como el chocolate, los parques de atracciones o los zapatos de tacón. Esta vez, le ha tocado de nuevo el turno a un serie. En esta ocasión es un dorama titulado Orange days. La historia es sumamente preciosa, ya que no es tan empalagosa como un shoujo manga ni tan fría como se espera de una serie de personajes reales japonesa, pues es difícil verles hacer algo con personas reales que transmita tanto sentimiento. En definitiva, una serie de las mías. Con su puntito :P

Orange days discurre en Tokio. Kai-kun quiere encontrar un trabajo para hacer algo con su vida, pues está en el último curso de la Universidad y necesita encontrar algo con lo que ocupar su tiempo, madurar y esas cosas. Pero conoce a la "princesa" Sae, una chica que toca el violín y el piano de forma bellísima, pero que es sorda desde hace poco tiempo por lo que la reprime y siente miedo de todo y todos. Junto a ellos está la mejor amiga de Sae, Akane y los amigos de Kai-kun, Shohei y Keita, además de la novia de Kei, Maho. Todo esto ocurre en ese último año de Universidad, donde surge la Sociedad Orange y, por tanto, los grandes recuerdos de juventud que siempre se retienen en la memoria. Quizá no es comprensible que esté feliz por esta serie, pero adoro sentirme identificada con los personajes, que la trama me llene por completo y... ante todo... añorar mi esperado Japón, reconocer barrios e incluso ¡restaurantes! Juro que casi se me saltan las lágrimas al ver esas máquinas exprendedoras de cerveza Asahi y el tabaco rubio de allí. Y sus paisajes, sus lluvias torrenciales compaginadas con un sol deslumbrante. Inclsuo me llega su olor inconfundible a soja por todos sitios, imprescindible en Japón. El metro, la voz de la chica japonesa anunciando todas las paradas...

Ante todo, me conmueve la historia de los sentimientos que sólo los japoneses saben transmitir de vez en cuando. Sonrisas, gestos y, esos pequeños detalles que se muestran de manera envidiable, típicos de la sociedad nipona.

¡Ah! ¡Cómo me gustaría volver! Y, esta vez, disfrutar todo lo que no pude y acariciar con todos mis sentidos el gran Japón imperial y a los ancestros que allí habitan.

Mientras tanto, sigo aprovechando mis días de campos de fresas para siempre :D

Ja ne!